En la segunda mitad de los años 20, en los albores de lo que posteriormente sería la Escuela de Vuelo sin Motor de Monflorite, hacen sus primeros vuelos un grupo de oscenses. Se constituyen con el nombre de “Huesca Aero Club” y vuelan en cinco localizaciones distintas, todas ellas en los alrededores de la ciudad: Loreto, Castejón, Alerre, las Canteras, …y Alcalá del Obispo/Monflorite.
 
En 1931, las actividades del Huesca Aeroclub despiertan el interés de la autoridad aeronáutica nacional de la época -el Ejército del Aire- , que decide destinar a los profesores Ordovás y Peñafiel para apoyar y dar cobertura “oficial” a las actividades que organizan los asociados del incipiente aeroclub. El año 1932 trajo muchas alegrías hasta nuestra ciudad, fruto de las actividades organizadas por los profesores Ordovás y Peñafiel se expide el que sería primer título de piloto de clase “A” conseguido en España a favor de José María Bescós, presidente del Aeroclub. Poco más tarde y tras la consecución de cinco vuelos de duración superior al minuto se certificaron los títulos de piloto de clase “B” a tres pilotos más: Antonio Bescós, José María Navascués y Mariano López. El vuelo de mayor duración de todos tuvo una duración de 1 minuto y 28 segundos.

  Aparte de ello los socios del aeroclub animados por su presidente y bajo la dirección del “artista-ebanista” Paco Arnal –el mismo que talló la puerta del edificio del Casino- construyeron en un taller de la ciudad un planeador de tipo “Spenlaub”, del nombre del diseñador alemán, al que bautizaron “Osca”.

En atención a tales esfuerzos el Ejército del Aire vuelve a enviar el siguiente año a Huesca a los mismos profesores con un objetivo concreto: Se trataba de que los pilotos elementales del aeroclub obtuvieran los títulos “B” y “C” y al propio tiempo superar la marca de Kunneth, que estaba situada en 16 minutos y 30 segundos.

El 14 de diciembre de 1933, con una temperatura de 12 grados bajo cero, se realizó el primer vuelo del “Osca” lanzado mediante gomas desde la ladera que separa los términos de Monflorite y Alcalá. El vuelo duró 23 minutos. Entre los presentes los hermanos Bescós, el “artista” Paco Arnal, Valentín Izquierdo, Mariano López y algunos más. El piloto fue el profesor Peñafiel y, como siempre en aquella época, el vuelo se realizó apoyándose en la ascendencia orográfica producida por el cierzo contra la ladera.

Los éxitos obtenidos fueron poco a poco calando en la ciudad y en 1934 el Huesca Aeroclub contaba ya con 40 socios. De ellos, 8 pilotos “A”, 6 “B” y 3 “C”. Volaban tres planeadores, un Anfänger, un CYPA, …y el “Osca”. Aquel año, el Huesca Aeroclub patrocinó la “I Semana nacional de Vuelo sin Motor”. La mayor permanencia en el aire la consiguió el piloto “Bruno” con un vuelo de 1 hora y 37’ y 350 metros de altura máxima. Le siguió otro vuelo de José María Bescós con un vuelo de 40 minutos. Ambos vuelos les sirvieron para conseguir sus títulos “C” de vuelo sumando entotal diez horas de vuelo.

En 1935, el Huesca Aeroclub terminó el año con 130 socios de los cuales 40 eran asiduos practicantes los días festivos. Por entonces la consecución de los títulos se lograba sin profesor. Los pilotos “C” instruían a los “B” y estos a los “A”. Aunque los resultados técnicos no fueron trascendentales, si lo fue el haber superado los planeadores elementales. En España (en Huesca) ya se volaba a vela, es decir, se había pasado de los simples vuelos planeados a los largos vuelos con ganancia de altura usando las ascendencias con aparatos “veleros” más evolucionados.

Del 5 al 12 de abril de 1936 se celebró en Huesca la “II semana de vuelo sin motor”. Es de destacar un vuelo del 8 de abril del piloto “C” José María Bescós con el objetivo de conquistar el record de altura que según contaron consiguió fácilmente debido a las excelentes perfomances del aparato (el “Osca”).Las cifras de la semana no dejan de ser curiosas: 199 vuelos y 12 horas de vuelo. 117 pilotos y alumnos de toda España, 21 planeadores. Entre los logros 3 pilotos “A”, 14 “B” y 7 “C” y según se lee en “El Diario de Huesca”: “ La acogida dada por los oscenses fue estupenda; y el alojamiento (hoteles, casas de huéspedes y particulares) muy satisfactorio.” La “II semana de vuelo sin motor de Huesca” terminó el 12 de abril de 1936. Es decir, 3 meses y 6 días antes de que todo acabase.
 
Como resumen de lo acontecido hasta entonces se aprecia que tanto en Alemania como en España el origen y el interés en el desarrollo del vuelo sin motor es fruto de la iniciativa de unos grupos de entusiastas que aparecen en distintos puntos del país sin conexión entre ellos. En Alemania se agrupan en torno a las propias universidades mientras que en España son simples aficionados con un apoyo técnico por parte del propio Estado que les da una cobertura oficial y técnica muy básica.

Es obvio suponer que la contienda civil dio al traste con una actividad que todavía estaba en sus inicios. En Huesca, el “Osca” quedó arrinconado en un almacén de la ciudad y el Huesca Aeroclub pasó a la historia.