El aeroclub Nimbus ha recibido la noticia del regreso de los vuelos comerciales al aeropuerto Huesca-Pirineos, para este verano, con sabor agridulce. Entienden que ese debe ser el cometido de la infraestructura aunque eso implica que su actividad, el vuelo a vela, se quede en tierra, ya que existe incompatibilidad entre ambas. Siguen defendiendo el aeródromo de Bolea como la mejor solución.

 La Agencia Estatal de Seguridad Aérea, del Ministerio de Fomento, elaboraba un informe en el que decía que el vuelo a vela era incompatible con la actividad comercial en el Aeropuerto Huesca-Pirineos. Así que, el regreso de los vuelos comerciales, vuelve a poner en riesgo 100 años de historia aeronáutica en la provincia, asegura Luis Ferreira, presidente de Nimbus.

Ferreira sigue defendiendo la solución del aeródromo de Bolea como la más barata para continuar con esta actividad en condiciones seguras.

El problema, explica, es que, pese a tenerlo todo resuelto, y con los terrenos ya adquiridos, la crisis llegó a España, retrasando los planes. Aunque existe un compromiso adquirido por Aena de construir la pista.

Ferreira entiende que es difícil explicar a la gente que exista un aeropuerto infrautilizado y se pida la construcción de un aeródromo. Asegura que es la solución más barata ya que para empezar no hace falta una gran inversión.

Los vuelos comerciales volverán en junio al aeropuerto Huesca-Pirineos aunque, de momento, la infraestructura sigue sin apenas actividad.

Publicado en Radio Huesca.