EL AERÓDROMO OSCENSE NO RECIBIRÁ NI UN SOLO EURO EN 2012

De todos los aeropuertos que gestiona Aena, solo ocho son oficialmente rentables y más de una veintena dispone de otro aeropuerto a menos de una hora por carretera. La virulencia de la crisis y la austeridad en los planes de ajuste del Gobierno ha dejado al Ministerio de Fomento sin margen de maniobra y ya "hay que ir pensando" en el cierre de aeropuertos.

Mario Garcés, subsecretario de Fomento, lo advirtió el jueves: "Pronto habrá noticias". Si la ministra Ana Pastor justifica los cierres con el escaso tráfico que acogen, sobran dos aeropuertos en Galicia, dos en País Vasco y Navarra, dos en Andalucía, tres en Castilla y León, uno en Aragón, otro en Murcia y el de Extremadura. De momento, el aeropuerto de Huesca, que se mantiene abierto con ocho pasajeros de media al día, se ha quedado sin ver ni un solo euro de los Presupuestos Generales del Estado para 2012.

Construido en pleno boom inmobiliario, el Ejecutivo ha invertido 28,4 millones de euros ininterrumpidamente desde el año 2003 hasta el 2011 en concepto de “apoyo y mantenimiento” en el aeródromo aragonés. Con la llegada del PP al Gobierno y con el agresivo plan de austeridad que ha puesto en marcha para ahorrar, no será hasta 2013 cuando el ministerio destine los siguientes 510.000 euros que tiene provisionados para el aeródromo.

El escaso tráfico que recibió el aeropuerto del Norte de Aragón, con 2.781 pasajeros en todo 2011, sin recibir ni uno solo en todo el mes de octubre y cuatro durante los treinta días de noviembre, presagian un futuro nada halagüeño para el aeródromo. Aunque desde el Ministerio ni confirman ni desmienten las intenciones para los aeródromos más infravalorados, el Ejecutivo no es el único que está dispuesto a deshacerse de los aeropuertos que no le son rentables. Ya todo vale con el único propósito de ahorrar costes.

La Comunidad Valenciana, que cerró 2011 con un déficit del 3,68%, tampoco descarta la venta del aeropuerto de Castellón, inaugurado hace un año a bombo y platillo y sin ejecutar ni un solo vuelo desde entonces. Ante los rumores de venta, la consejera titular del ramo, Lola Johnson, aseguraba que no están inventando el modelo, “solo decidiendo quién lo gestiona”. Ahora pretenden buscar “un gestor externo” para “desarrollar al máximo el potencial en diferentes líneas de negocio”. Hablan de externalización, aunque la venta es “una alternativa más que no se descarta”.

A pesar de que Madrid y Barcelona son los aeropuertos que más tráfico de personas y mercancías alcanzan, un informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) basado en datos públicos, asegura que únicamente ocho de los 47 aeropuertos gestionados por Aena presentan resultados operativos positivos: Palma de Mallorca, Málaga, Gran Canaria, Alicante, Tenerife Sur, Girona, Bilbao y Murcia.

Trece aeropuertos necesarios aunque deficitarios

De todos los 39 deficitarios, Fedea salva a otros trece considerados “necesarios” por absorber gran parte del tráfico de pasajeros y mercancías, aunque no sean eficientes. El debate que se abre es si existe o no la necesidad de renovar su modelo de gestión para conseguir resultados operativos positivos. Son los casos de Madrid-Barajas, Barcelona, Valencia, Lanzarote, Ibiza, Tenerife Norte, Sevilla, Fuerteventura, Menorca, Santiago de Compostela, Reus, Zaragoza y Vitoria. Los dos últimos se justifican por ser el tercer y cuarto aeródromo con más tráfico de mercancías en 2011, solo superados por Madrid y Barcelona.

Con estos datos, la balanza del mapa aeroportuario español no se sostiene con el precio tan alto que a España le supone mantener a 26 aeródromos totalmente ruinosos y que, casi todos, podrían disponer de otro vuelo a menos de una hora en coche. El de Castellón, con un coste inicial de 151 millones de euros, está a menos de cien kilómetros del de Manises, en Valencia.

El aeropuerto de Huesca, a media hora en coche y por autovía del aeropuerto de Zaragoza, fue inaugurado hace cinco años y supuso una inversión inicial de 40 millones de euros. La idea de conectar el Pirineo aragonés con el mundo fue una promesa del ex ministro de Fomento Francisco Álvarez Cascos al entonces presidente de la Diputación de Huesca, Rodolfo Ainsa, expulsado en marzo del partido por su presunta implicación en la trama de La Muela (Zaragoza), donde se llegó a subvencionar viajes al Caribe. “Ainsa es nuestro Alberto Fabra de Aragón”, critica Chesús Yuste, diputado por Zaragoza de la Chunta Aragonesista, en alusión al aeropuerto fantasma de Castellón.

Publicado en El Confidencial