En un escrito remitido a los representantes del Aeroclub Nimbus en el denominado “foro de expertos del Comité Local de Seguridad en Pista y Plataforma”, AENA ha reconocido alguna de las deficiencias detectadas tanto por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), como por los usuarios locales. Fuentes del Aeroclub Nimbus muestran su satisfacción por este cambio de actitud que se une a las declaraciones efectuadas la pasada semana por el consejero de Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes del Gobierno de Aragón, Rafael Fernández de Alarcón y que según consideran, pueden suponer el punto de inicio para abordar la solución definitiva a este enconado conflicto.

 Según dichas fuentes del Nimbus, “al final parece aflorar el sentido común” y recuerdan que según el informe presentado en su día por AESA, el Vuelo sin Motor, no solo es incompatible con cualquier otro uso al que se pretendiese dedicar el aeropuerto oscense suponiendo además un riesgo evidente para la seguridad de los usuarios, sino que además, añaden, que la continuidad del Vuelo sin Motor en las instalaciones puede estar suponiendo un lastre que introduce dificultades adicionales a los trabajos encaminados a sacar adelante esta infraestructura.

Entre las deficiencias reconocidas por AENA en este último escrito se encuentran el ancho de la pista destinada a uso deportivo que actualmente se encuentra definida en 12 metros cuando la normativa no recomienda pistas inferiores a los 18m, la ausencia de plataformas de viraje en los extremos de la pista, las pendientes transversales en las franjas de la pista deportiva y fundamentalmente, que “la superficie de transición interna se encuentra perforada por diversos obstáculos no frangibles”.

Los representantes de los deportistas afirman que si bien las deficiencias ahora reconocidas no son más que una mínima parte de las detectadas por la autoridad aeronáutica, este reconocimiento supone un importante cambio en las tesis mantenidas hasta ahora por AENA. Insisten además en que entre ellas existen incumplimientos de recomendaciones, pero también de normativas de obligado cumplimiento que están impidiendo la certificación del aeropuerto que obligan a acometer continuas inversiones que no solucionan el problema de fondo y que además no evitan la necesidad de recortar las capacidades del aeropuerto.

El problema con que se encuentran los gestores de la instalación es la imposibilidad de garantizar las servidumbres aeronáuticas de la pista deportiva que un Real Decreto en vigor dimensiona en 1.100 metros. Las alternativas a las que se enfrenta AENA serían la necesidad de afrontar nuevas expropiaciones, derribar el vallado perimetral del recinto o bien reducir la longitud de la pista hasta los 615 metros. Esta última solución, la más sencilla, que parece ser la escogida por el ente, dejaría reducida la pista a unas dimensiones que estarían por debajo de las necesidades para que un avión remolcador de 1.000 kg pueda despegar arrastrando a un planeador de unos 650 kg.

Desde el Aeroclub Nimbus, entidad recientemente galardonada con el premio “Luis Garcés” a los valores humanos en el deporte concedido por la Asociación de Prensa Deportiva de Huesca, se insiste en la necesidad de que las autoridades e instituciones locales y autonómicas tomen conciencia de la necesidad de exigir a AENA que asuma su responsabilidad y tome las medidas necesarias para garantizar la continuidad de una actividad ya centenaria que supone una parte importante del patrimonio histórico-cultural de la ciudad de Huesca.

Publicado en Radio Huesca